Minab

Capítulo 6

Los niños cuyas historias les fueron arrebatadas

La magnitud de la masacre en la escuela Shajareh Tayyebeh fue tan vasta, y la profundidad de la tragedia tan abrumadora, que reunir los detalles de cada vida perdida exige tiempo, paciencia y muchas voces. Periodistas, familias y quienes han cargado con el peso de la memoria han comenzado a reunir entrevistas, fotografías y fragmentos de las vidas de los mártires. Dondequiera que encontramos esos detalles, los incluimos en este libro.

Pero de algunos de los niños y maestros que murieron aún no teníamos, al momento de escribir, ningún relato personal disponible. Esta ausencia de información nunca debe confundirse con anonimato. Una historia faltante no significa una vida faltante. Cada nombre pertenecía a un rostro, una familia, un hogar, un aula, una voz, un sueño y un futuro que fue arrebatado con violencia.

El hecho de que todavía no sepamos lo suficiente sobre ellos no significa que deban permanecer desconocidos. Significa que parte de la herida sigue abierta. Significa que la memoria aún no ha terminado su trabajo.

Si en el futuro surge más información, este libro debería ampliarse y actualizarse. Por ahora, este capítulo reúne lo que hemos podido encontrar: nombres, imágenes y huellas de vidas que no deben reducirse a números.

Estos son los niños cuyas historias les fueron arrebatadas. Y sin embargo, aun donde la historia está incompleta, su humanidad no lo está.

Los Niños